25 mayo – El desahogo
He tratado de ser fuerte todo este tiempo, pero les soy sincera, esta última semana me quebré y me quejé. Hace poco leía un blog de alguien con la misma enfermedad que yo pero que lleva mucho más tiempo luchando con esto. Ella comparaba la noticia de su diagnóstico como cuando te lanzan a una piscina para que aprendas a nadar. O nadas, o te ahogas, no hay opción. Entonces me sentí tan identificada y entendí que la frase esa de: “La vida no te pregunta si quieres ser fuerte, te obliga a serlo.”, es bastante cierta. Porque, ¿quién en su sano juicio pasaría por esto sin sentir miedo? Pero el miedo no es una opción, lo llevas contigo todo el tiempo pero lo tienes que meter en la gaveta, porque o eres fuerte o te echas a morir. Tal vez por eso Dios nos dejó plasmado en la palabra : “…diga el débil: Fuerte soy.” (Joel 3:10 RVR1960) En mi caso ya la enfermedad me tocó a la puerta, ya me dijo que esta ahí, ya me tocó enfrentar esas primeras semanas tan fuertes a solas en un hospital, rec...