15 de febrero - Queja por Agradecimiento
Hoy meditando en el Señor y en la situación de salud que enfrento solo puedo darle gracias porque no me ha dejado sola. Aveces tenemos la falsa idea que servirle a Dios nos exime de las dificultades o nos hace inmerecedores de pasar por tiempos de adversidad. Cuando vemos a personas que consideramos “buenas” pasar por momentos difíciles, muchos tendemos a preguntarnos si tenemos un Dios malo. ¡Qué lejos estamos de lo que habla su palabra! Tenemos a un Jesús que nos dejó dicho “… En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” Jn 16:33. Despues de todo, Él mismo padeció por nuestras rebeliones, a tal punto de también haber pensado que el Padre lo había abandonado: “A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz fuerte: «Eli, Eli, ¿lema sabactani?», que significa «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?».”Mt 27:46 NTV. Y es que nadie desea el sufrimiento, pero debemos entender que ninguno estamos exentos pues tenemos un Dios que “…hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” Mt 5:45. Como diria Job: “…¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?…” Job 2:10.
Por otro lado el pensar que somos buenos o merecedores también se aleja de la verdad. En una ocasión el joven rico llamó al mismo Jesús “maestro bueno” a lo que le respondió “—¿Por qué me llamas bueno? —le preguntó Jesús—. Solo Dios es verdaderamente bueno;”Lucas 18:19 NTV. Imagínense, si ese era el mismisimo Jesús, cuántas cosas vienen a mi mente que he hecho mal. Entre ellas les confieso que me falto el agradecimiento. Pase estos ultimos 2 años sumergida en una nube de pesimismo que no me dejaba ver lo bendecida que era. En cierto momento levante lo que los boricuas conocemos como una “perreta” contra mi Dios y le cuestioné el por qué de ciertas cosas. Y si voy más allá a inicios de este año pensé en abandonarle. Pero me pasó como a Jeremías “Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.”Jeremías 20:9 RVR160. Porque sé que fuera de Él no hay nada y si no me refugio en Él entonces…¿en quién?. Para completar me toca un domingo a inicios del año llevar la palabra en su templo. Con sentimientos de hipocresía dentro de mí, pero creyendo en dar el último empujón a mi relación con Él decido dejar que me use para su gloria. Y la palabra que me da es “perseverancia”. Oh, qué iba a imaginar yo para lo que me estaba preparando. Para perseverar aunque lo que este viendo sea oscuridad en el panorama. Y aquí estoy, aproximadamente 2 meses despues anclada en mi fe. Diciendole que se haga su voluntad en mi vida y mi salud, dispuesta a aceptar lo uno o lo otro (a buen entendedor…). Dandole gracias porque me tocó a mi y no a uno de los míos. Dandole gracias porque despues de todo hasta aquí me ha ayudado y me ha permitido tener una vida plena rodeada de gente que me ama. ¿Se dan cuenta? Lo que se supone que me tenga alejada y molesta con Dios es lo que me ha unido a Él más que nunca. Lo que se supone que me tenga quejandome de la vida es lo que me ha llevado al agradecimiento.
En cierta historia bíblica 3 jóvenes se negaron a adorar la estatua que había levantado un rey. Entonces fueron amenazados para ser echados al horno de fuego. La respuesta de ellos: “Si nos arrojan al horno ardiente, el Dios al que servimos es capaz de salvarnos. Él nos rescatará de su poder, su majestad; pero unque no lo hiciera, deseamos dejar claro ante usted que jamás serviremos a sus dioses…” Daniel 3:17-18NTV. En medio de una amenaza y dificultad decidieron permanecer en el Señor. Pero esto, como explique al inicio, no los libro de tener que entrar en el horno. ¿La diferencia? Que en medio del horno estaba el Todopoderoso junto a ellos. Lo grandioso es que el Señor usara ese mismo fuego, esa misma dificultad para que fueran quemadas sus cadenas. Creo que lo mismo pasará conmigo. Ya sé que me esta sosteniendo en mi lugar de oscuridad y sé que saldré de aquí diferente, sé que mis cadenas serán rotas y mis pensamientos renovados en Él. Y si no salgo, comoquiera estaré en Él. La certeza de que esta conmigo es que siento paz.
Así que no lo cuestionen, no duden, su voluntad es agradable y perfecta. “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”Isaías 55:9 RVR1960. Despues de todo “…mejor es que padezcais haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal” 1 P 3:17

Comments
Post a Comment